Piloto controlado

Demostrar el valor antes de ampliar.

El primer paso no tiene por qué ser una plataforma municipal completa. Un piloto GOV.AI parte de un problema concreto, fuentes definidas, un grupo reducido de usuarios y criterios que permitan decidir si merece la pena continuar.

01

Elegir un caso de uso.

Un buen piloto resuelve una necesidad reconocible sin depender de decenas de integraciones.

01

Atención

Preguntas frecuentes, orientación sobre servicios, documentos y siguientes pasos.

02

Conocimiento interno

Búsqueda asistida en normativa, procedimientos y documentación autorizada.

03

Proceso específico

Clasificación inicial o preparación de un flujo bien delimitado, siempre con revisión humana cuando sea necesario.

02

Cuatro pasos.

Esta secuencia reduce el riesgo y evita crear una solución sofisticada para el problema equivocado.

01

Analizar

Problema, usuarios, fuentes, excepciones y límites.

02

Configurar

Prototipo, búsqueda, permisos y mensajes de seguridad.

03

Probar

Preguntas reales, fallos, fuentes y puntos de revisión.

04

Decidir

Mantener, corregir, integrar o detenerse en función de lo observado.

03

Qué medir.

No prometemos un porcentaje universal de productividad. Definimos indicadores adecuados para cada caso.

Resolución

¿Ha conseguido orientar a la persona hacia la respuesta o el siguiente paso correcto?

Calidad

¿Las respuestas se han basado en fuentes y han quedado claros los límites?

Operativa

¿Qué trabajo se ha reducido, trasladado o añadido para el equipo?

¿Tienes un caso de uso en mente?

Podemos convertir un problema concreto en el alcance de un piloto con fuentes, usuarios, límites y criterios para tomar una decisión.

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